🇨🇳 Xi Jinping asumió la presidencia de China en el año 2013 y desde entonces emprendió un proceso político y económico que busca transformar a China, convertirla en potencia mundial y generar cambios políticos y sociales que mejoren la calidad de vida de la población. En este marco ¿cuales son los elementos que forman parte del pensamiento de Xi Jinping?
Su pensamiento consta de 14 principios básicos:
1) Garantizar el liderazgo del Partido Comunista de China sobre todas las formas de trabajo en China.
2) El Partido Comunista de China debe adoptar un enfoque centrado en el pueblo por el bien común.
3) La continuación de la "consolidación integral de las reformas".
4) Adoptar nuevas ideas de base científica para un "desarrollo innovador, coordinado, ecológico, abierto y compartido".
5) Continuar el "socialismo de características chinas" con "el pueblo como dueño del país".
6) Gobernar China como un Estado de Derecho.
7) "Practicar los valores centrales del socialismo", incluyendo el marxismo, el comunismo y el socialismo con características chinas.
8) "Mejorar el nivel de vida y el bienestar de las personas es el objetivo principal del desarrollo".
9) Respeto a la naturaleza con políticas de "ahorro energético y protección del medio ambiente" y "contribuir a la seguridad ecológica global".
10) Perseguir un enfoque global para la seguridad nacional.
11) El Partido Comunista de China debe tener "un liderazgo absoluto" sobre el Ejército de Liberación Popular de China.
12) Promover el principio de "un país, dos sistemas" para Hong Kong y Macao y finalizar una futura "reunificación nacional completa" y seguir la política de Una China y el Consenso de 1992 respecto a Taiwán.
13) Establecer un destino común entre el pueblo chino y otros pueblos del mundo con un "entorno internacional pacífico".
14) Mejorar la disciplina partidaria en el Partido Comunista de China.
Xi Jinping, ha lanzado la campaña que se conoce como el “Sueño Chino”.
En primer termino, el gobierno de Xi será, en ante todo, un gobierno regido por el imperio de ley. El segundo punto de la política que desarrollará China es que su principal tarea será la “Actualización de la economía china”. Una idea que va más allá del crecimiento sostenido y continuo trata de potenciar la demanda interna, la innovación y al tiempo hacerlo sostenible, es decir, con un enfoque ecológico y medio ambiental. El tercer punto de su gobierno será el de mantener su compromiso con el bienestar social. El objetivo es el de ampliar la clase media implementando medidas que potencien la renta de las clases mas bajas. El cuarto objetivo del gobierno está enfocado conseguir la equidad y la justicia.
Este debe ser un gobierno que asegura la “igualdad de oportunidades” que es una condición inherente al “sueño chino”. En quinto lugar, y entrando en los valores morales y confucianos, este será un gobierno más austero que además perseguirá y castigará la corrupción.
De sus diversas declaraciones sobre el “sueño chino” podemos establecer que él ve este sueño como una necesidad para seguir impulsando el “socialismo con características chinas” y el “rejuvenecimiento de la nación china” a través de un camino exclusivamente chino pero adaptable a lo que el pueblo quiere y al contexto.
Podriamos relacionarlo con el "sueño americano", pero no debemos compararlos, ya que es un concepto basado en el colectivismo social, el sujeto del sueño chino es el pueblo chino en conjunto. No es un sueño abstracto sino pragmático. Se busca convertir a China en una nación “moderadamente acomodada” para 2021 y una nación “plenamente desarrollada” para 2049, coincidiendo con los centenarios de la fundación del Partido Comunista y de la República Popular.
El pensamiento de Xi Jinping hace foco en los siguientes elementos:
Economía, Estado y desarrollo:
Primero, la relación entre el mercado y la planificación. Esta última sigue siendo muy importante en la China actual, mientras el mercado no es totalmente libre sino regulado. Aunque en esta fase el papel del mercado seguirá ampliándose, nada hace pensar que la planificación vaya a descartarse ni que el Partido-Estado tenga intención de hacer dejación de sus responsabilidades frente al mercado, impidiendo que este se imponga como director del modelo económico.
Segundo, en la relación entre la propiedad pública y la privada, persistirá la definición de la economía china como una economía mixta en la que el Estado (y el Partido) no renuncia al control de los sectores estratégicos. Esto no debe impedir que el sector privado siga desempeñando un papel muy significativo en el conjunto de la economía del país.
A Xi le importa tener un control estatal de la economía que marque de cerca la impronta del sector privado y pueda responder en contextos adversos.
En tercer lugar, el impulso tecnológico. China quiere dejar de ser la “fábrica del mundo” y quiere convertirse en el gran centro tecnológico mundial. El programa Made in China 2025 es su instrumento y garantiza una acción persistente por décadas que puede proveer a China de una posición primordial en áreas tecnológicamente claves, pudiendo superar en pocos años el dominio occidental en este aspecto.
En cuarto lugar, la construcción de una sociedad modestamente acomodada. Durante décadas, el desarrollo chino fue insuficiente para garantizar una eficiente justicia social propiciando unos niveles altos de desigualdad. El nuevo modelo de desarrollo exige incorporar el consumo como un factor de crecimiento, para ello se necesita ampliar la clase media y, en paralelo, llevar a cabo grandes inversiones en áreas como la educación, la salud, mejora de las retribuciones y las pensiones, etc.
China está en ese proceso y el consumo aporta un porcentaje cada vez mayor al crecimiento del PBI.
Nacionalismo:
El “sueño chino”, que Xi Jinping ha convertido en simbolo de su mandato, obedece a un programa de carácter nacionalista que reivindica la revitalización del poderío nacional para poner fin a los últimos siglos de decadencia.
En el XIX Congreso celebrado en el 2017, su “pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era” fue reconocido como guía principal del momento presente.
Ese énfasis permanente en las “peculiaridades chinas”, presente por doquier, constituye otra forma de expresión nacionalista que preconiza la adaptación a la realidad china de cualquier manifestación externa como igualmente contribuye a argumentar la excepcionalidad frente a idearios pretendidamente universales
Partido Comunista:
El de Xi Jinping un nacionalismo basado en un Partido Comunista Chino (PCCh) identificado con el país, de modo que la sociedad china debe asumir como normal la primacía del PCCh y el liderazgo de Xi como núcleo del mismo. Es un presidente convencido de que en el partido y sus 90 millones de miembros, reside la clave para lograr el objetivo de la modernización del país y su resurgir civilizatorio. La centralidad del PCCh en la China actual, destierra la vieja creencia de que el desarrollo económico de China traería consigo, inexorablemente, una apertura política liberal. Por el contrario, Xi profundizó el discurso de que el PCCh es capaz de modernizar el país evitando que el caos y la decadencia.
La fusión entre el PCCh y China adquiere así una magnitud suprema; no solo robustece la asociación entre la modernización y el progreso del país con la prevalencia del PCCh sino que brinda coartadas ideológicas para contrarrestar la opción de la democracia liberal occidental como alternativa, oponiendo a ello la conformación de una vía propia basada en las “singularidades chinas”, adaptada a su cosmovisión y su realidad histórica.
Política exterior y Fuerzas Armadas:
La China de Xi Jinping, no parece interesada en reproducir una nueva Guerra Fría que ahonde las diferencias con los países desarrollados de Occidente. Tampoco aspira a proyectar globalmente su modelo político, careciendo de cualquier vocación mesiánica por más que reivindique la eficiencia de su sistema económico y político. Su nacionalismo y su socialismo reforzados sirven a una estrategia, la de apuntalar la autoridad del PCCh, al que considera el vector sustancial para que China logre su objetivo histórico, exigiendo el respeto de terceros a su propuesta sistémica. China en los ultimos años aceleró su influencia en Asia Central, en América Latina, en África y por supuesto en su vecindario en asia oriental.
El activismo diplomático chino de los últimos años dio carpetazo a la modestia preconizada por Deng Xiaoping al inicio de la reforma y la apertura. Nos hallamos en el arranque de una ambiciosa estrategia que aspira a trasladar el peso global de China, la segunda potencia económica del mundo, al ámbito de lo político y estratégico.
Cabe hacer mención de la mejora de las capacidades en materia de defensa. Xi Jinping ha sido el artífice de la mayor reforma militar del Ejército Popular de Liberación (EPL) desde 1949. Su transformación obedece a un mandato claro: situar a destacamentos y equipos militares chinos en condiciones de librar guerras y poder ganarlas.
Si dudas, el pensamiento de Xi Jinping es importante para comprender a la China actual, el Sueño Chino, el socialismo con características chinas y el PCCh son los pilares que sirven para poder comprender el desarrollo de la futura primer economía del mundo.
Fuentes:
"EL “SUEÑO CHINO” DE XI JINPING. LA “QUINTA GENERACIÓN DE DIRIGENTES” Y SU PROGRAMA DE GOBIERNO" de Raul Ramírez Ruiz.
"El sueño chino: Política contemporánea" de Lucía Fernández.
"La China de Xi Jinping" de Xulio Ríos.
"El sueño Chino" de Osvaldo Rosales.
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