La guerra civil en EE.UU y la guerra del Paraguay

La guerra civil en EE.UU y la guerra del Paraguay son dos conflictos bélicos de la segunda mitad del siglo XIX que a pesar de su lejanía geográfica, estuvieron relacionados entre sí.

Batallas de la guerra civil norteamericana y de la guerra del Paraguay.

La guerra civil de los EE.UU (1861-1864) enfrentó a los Estados del Norte contra los del Sur. El norte comandado por Abraham Lincoln era industrial, proteccionista y antiesclavista .
El sur pretendía un modelo agrario, esclavista y librecambista. Este último era apoyado por el Imperio Britanico ya que se quería beneficiar del algodón allí producido y al mismo tiempo imponer sus productos manufacturados. El norte industrial fue quien venció en la guerra.

En la La guerra del Paraguay (1864-1870) ocurre algo similar, Paraguay que estaba comandado por Francisco Solano López, era un país con un importante desarrollo industrial, muy inusual en la región, y con un modelo proteccionista el cual era un estorbo para los intereses del Reino Unido.
La "triple alianza" estaba conformada por tres países, Argentina, Brasil y Uruguay con modelos basados en la exportación primaria y librecambista y con una íntima relación con el Imperio Británico. Además, Brasil aún era un país esclavista. Paraguay fue derrotado en esta guerra.

Pero no es casual que estos dos episodios estén así encadenados. Estas dos guerras eran entre dos modelos económicos, una de perfil capitalista industrial, proteccionista y burgués, contra otro de corte agrario, esclavista y librecambista.

En EE.UU, el sur plantaba algodón, y en el norte se elaboraban prendas de vestir. Al decir de Arturo Jauretche, esa fue la "Guerra de las Camisetas". Pelearon para determinar dónde y cómo se harían las camisetas. Si en el mismo país que producía la materia prima y con mano de obra local o si habría de exportarse para elaborarlo en Europa generando una relación de dependencia económica.

Los sureños sabían que por eso peleaban, por eso no querían abandonar el esclavismo y en un momento de la contienda cortaron el insumo a las hilanderías británicas, con la idea de forzar al imperio a apoyarlos con armas y pertrechos. O para que los reconocieran como nación independiente.

Las hilanderías británicas necesitaban fuentes alternativas de algodón, y por eso sus ojos se posaron sobre los territorios paraguayos.
Pero antes debería hacerse caer el sistema estatal, apropiarse de las tierras y hacer otro estado tapón en el norte del Buenos Aires, para limitar, de paso, el dominio brasileño. Otro algodón entre cristales, listo para competir con los algodones del norte.

Para cuando el fin del Paraguay ya estaba casi decidido, en 1870, Ulysses Grant, el general victorioso en la Guerra de Secesión, era el 18º presidente de los Estados Unidos. Uno de sus representantes, el general Banks, le dice en el Washington DC al plenipotenciario de López, Gregorio Benítes, leal a una causa sin futuro: “Todas nuestras simpatías están con el pueblo paraguayo.  Esa guerra es la última faz de la dominación de la Europa monárquica en el continente, debemos hacer todo para impedirlo”.

EE.UU luego de la guerra inició un proceso de desarrollo industrial aún mayor que lo posicionó como potencia.

Paraguay fue condenado a ser el país más pobre de la región.

Fuente: 

- La Era del Capital de Eric Hobsbawm, Editorial Crítica.

- Reportaje a Arturo Jauretche de 1971. Escritos Inéditos, Ediciones Corregidor.

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