Rousseau y el origen de la desigualdad


Primero que todo analiza al hombre en el Estado de Naturaleza. Rousseau ve el hombre primitivo como un ser dedicado a la vida salvaje. Moralmente el hombre salvaje se distingue del animal por ser libre y perfeccionable, lo que le permite no seguir ciegamente su instinto, sino determinarse en el sentido que quiere. En este estado el hombre vive solo, fuera de la sociedad, sus pasiones se limitan a la satisfacción de los deseos naturales.

Primera edición del Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (1755)

Rousseau niega que un hombre semejante sea malo por naturaleza, por el contrario, está dotado de un sentimiento natural como la piedad, que le inclina a socorrer a quien sufre. Fuera de estos contactos con otros hombres, el hombre en estado de naturaleza no frecuenta a sus semejantes y, en esas condiciones, las desigualdades entre los hombres no se aprecian más allá de unas pocas diferencias naturales como la fuerza o la belleza.

Esto fue así, según Rousseau, hasta la aparición de la propiedad:

"El primer hombre a quien, cercando un terreno, se le ocurrió decir esto es mío y halló gentes bastante simples para creerle fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos; cuántas miserias y horrores habría evitado al género humano aquel que hubiese gritado a sus semejantes, arrancando las estacas de la cerca o cubriendo el foso: «¡Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y la tierra de nadie!»"


El hombre empezó a sentir la necesidad de estabilidad; se formaron las familias y las cabañas y, sobre todo, surgieron las industrias y la agricultura, en la que reside precisamente el germen de la propiedad.
De la propiedad nacieron las exigencias, las necesidades, los lujos, y entonces los hombres se lanzaron en carrera desenfrenada hacia las riquezas. Sólo que de esta tendencia nació también la de imponerse a los demás, de dominar, el rico y el pobre, el más fuerte y el ocupante de la tierra se vieron lanzados uno contra otro en una lucha por la dominación. Y aquí que el rico, para salvar lo suyo, concibe el proyecto de emplear a su favor las fuerzas que lo combatían, y convenció a los pobres de que iba en interés de ellos unir todas sus fuerzas para la tutela común en sociedad.
De ese modo se creó la sociedad civil y se promulgaron las normas y leyes para regular la vida en sociedad.


Rousseau sostiene que una sociedad desigual no es una sociedad y que la libertad de todos no es posible sin la igualdad de toda la sociedad.

FuenteDiscurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres de Jean-Jacques Russeau.

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