Artículo escrito por Gonzalo Rivero
Quienes seguimos la familia amarilla (Los Simpson) solemos utilizar la frase "el universo es muy confuso", sobre todo si hablamos de geopolítica, porque muchas veces la discusión se resume en 'buenos vs malos' como si eso nos facilitará el ejercicio de entendimiento de algo tan complejo.
A 3 días de haber comenzado el año, se difundió la noticia del asesinato de ocho personas, entre las que se destacan las figuras del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), Qassem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak, Abu Mahdi al Muhandis. Aquellas personas que nos definimos como antiimperialistas no podemos pasar por alto el acto terrorista del supremacista blanco Donald Trump; valga la redundancia, para combatir el terrorismo. Pero, ¿quién era Qassem Soleimani?
Nacido en una aldea en Kermán, se alistó al CGRI luego de la Revolución Islámica de 1979 donde posteriormente fue participe en la guerra Irán-Irak (1980-1988). Desde 1998 comandó la unidad de élite del CGRI las “FUERZAS QUDS”. Según la biografía realizada por Ali Afoneh (2011) sobre el mártir de Irán, su posicionamiento como comandante se da debido a la garantía que brindó como mediador ante el conflicto en el país persa y el régimen talibán en Afganistán a finales de la década de los ’90.
Su influencia creció en la región extensible del golfo de Omán en lo que se llamó el Eje de Resistencia, que involucra Irán, Irak, Siria y el Líbano. Sin dudas es la persona que está detrás de la derrota del grupo terrorista conocido como DAESH, financiado por la Casa Blanca.
A partir del año 2003, dónde por medio de falacias Estados Unidos inició una masacre sobre la población civil iraquí, su popularidad y poder fue en aumento debido al desarrollo de milicias chiitas como contralor a la influencia yanqui en la región.
La cúspide de su popularidad comenzó con la intromisión de la administración Obama en Siria, de manera ilegal, dando apoyo a quienes se tituló como “rebeldes moderados”, aunque solo funcionaba como lavado de rostro de un “Estado Islámico” (aunque su creación se data del año 2014) que hoy gracias a Soleimani está en declive. Con el apoyo logístico del imperialismo el DAESH ocupó territorio en Siria e Irak, las Fuerzas de Movilización Popular (que agrupa a 40 grupos armados) ocupó un papel fundamental, siendo quizás la victoria en Mosul la más simbólica.La escalada de tensiones comenzó en el 2018 con la salida de manera unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear, donde recrudecieron las sanciones a la nación persa. En abril de 2019, Donald Trump incorporó a los CGRI en la lista de organizaciones terroristas, y como ya sabemos el paso previo a la invasión militar es la coacción al sentido común.
Pero como sabemos la verdad nunca es absoluta, sobre todo cuando hay intereses económicos de por medio. La manipulación que recayó sobre la muerte de un contratista estadounidense en territorio iraquí, sirvió como excusa perfecta para dar un golpe certero sobre la creciente influencia de Irán en la región. Como respuesta el proxeneta rubio bombardeo instalaciones donde se encontraban milicianos de Hezbolá, lo que culmino con la muerte de 25 militantes. Al día siguiente los mismos intentaron tomar la embajada yanqui en Irak, lo que terminó de formar el discurso para que Trump, culpando a Irán, lanzara el ataque.
En fin, para desmarañar el accionar de Estados Unidos existen dos ejes: político y económico. El año 2020 nos recibe con un impeachment en proceso, el cual no dará curso debido al control de los republicanos sobre el Senado. Pero sin ir más lejos es un año electoral, y aquí es donde aparece el escenario económico proveniente del lobby ejercido por aquellas personas interesadas en una guerra, sin ir más lejos dos billones de dólares es lo que acaba de gastar en “hermoso armamento” según declaró el presidente. No debemos obviar que el actual mandatario llegó con un discurso anti bélico, criticando la anterior presidencia por el gasto excesivo e inútil que se utilizo en Siria, pero como ya vemos, iniciar una guerra con un rival histórico posiciona a Trump en carrera para la reelección.
Quienes seguimos la familia amarilla (Los Simpson) solemos utilizar la frase "el universo es muy confuso", sobre todo si hablamos de geopolítica, porque muchas veces la discusión se resume en 'buenos vs malos' como si eso nos facilitará el ejercicio de entendimiento de algo tan complejo.
A 3 días de haber comenzado el año, se difundió la noticia del asesinato de ocho personas, entre las que se destacan las figuras del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), Qassem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak, Abu Mahdi al Muhandis. Aquellas personas que nos definimos como antiimperialistas no podemos pasar por alto el acto terrorista del supremacista blanco Donald Trump; valga la redundancia, para combatir el terrorismo. Pero, ¿quién era Qassem Soleimani?
Nacido en una aldea en Kermán, se alistó al CGRI luego de la Revolución Islámica de 1979 donde posteriormente fue participe en la guerra Irán-Irak (1980-1988). Desde 1998 comandó la unidad de élite del CGRI las “FUERZAS QUDS”. Según la biografía realizada por Ali Afoneh (2011) sobre el mártir de Irán, su posicionamiento como comandante se da debido a la garantía que brindó como mediador ante el conflicto en el país persa y el régimen talibán en Afganistán a finales de la década de los ’90.
Su influencia creció en la región extensible del golfo de Omán en lo que se llamó el Eje de Resistencia, que involucra Irán, Irak, Siria y el Líbano. Sin dudas es la persona que está detrás de la derrota del grupo terrorista conocido como DAESH, financiado por la Casa Blanca.
A partir del año 2003, dónde por medio de falacias Estados Unidos inició una masacre sobre la población civil iraquí, su popularidad y poder fue en aumento debido al desarrollo de milicias chiitas como contralor a la influencia yanqui en la región.
La cúspide de su popularidad comenzó con la intromisión de la administración Obama en Siria, de manera ilegal, dando apoyo a quienes se tituló como “rebeldes moderados”, aunque solo funcionaba como lavado de rostro de un “Estado Islámico” (aunque su creación se data del año 2014) que hoy gracias a Soleimani está en declive. Con el apoyo logístico del imperialismo el DAESH ocupó territorio en Siria e Irak, las Fuerzas de Movilización Popular (que agrupa a 40 grupos armados) ocupó un papel fundamental, siendo quizás la victoria en Mosul la más simbólica.La escalada de tensiones comenzó en el 2018 con la salida de manera unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear, donde recrudecieron las sanciones a la nación persa. En abril de 2019, Donald Trump incorporó a los CGRI en la lista de organizaciones terroristas, y como ya sabemos el paso previo a la invasión militar es la coacción al sentido común.
Pero como sabemos la verdad nunca es absoluta, sobre todo cuando hay intereses económicos de por medio. La manipulación que recayó sobre la muerte de un contratista estadounidense en territorio iraquí, sirvió como excusa perfecta para dar un golpe certero sobre la creciente influencia de Irán en la región. Como respuesta el proxeneta rubio bombardeo instalaciones donde se encontraban milicianos de Hezbolá, lo que culmino con la muerte de 25 militantes. Al día siguiente los mismos intentaron tomar la embajada yanqui en Irak, lo que terminó de formar el discurso para que Trump, culpando a Irán, lanzara el ataque.
En fin, para desmarañar el accionar de Estados Unidos existen dos ejes: político y económico. El año 2020 nos recibe con un impeachment en proceso, el cual no dará curso debido al control de los republicanos sobre el Senado. Pero sin ir más lejos es un año electoral, y aquí es donde aparece el escenario económico proveniente del lobby ejercido por aquellas personas interesadas en una guerra, sin ir más lejos dos billones de dólares es lo que acaba de gastar en “hermoso armamento” según declaró el presidente. No debemos obviar que el actual mandatario llegó con un discurso anti bélico, criticando la anterior presidencia por el gasto excesivo e inútil que se utilizo en Siria, pero como ya vemos, iniciar una guerra con un rival histórico posiciona a Trump en carrera para la reelección.
Son un asco!!
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