Con la caída de la Unión Soviética (1991), el pueblo cubano vivió una grave crisis económica conocida como Período Especial, un bache en la construcción del socialismo que marcó el desarrollo económico del país. La salida a este bache estaba en la inversión extranjera, y Europa y Canadá parecían los mercados más prometedores.
El 12 de marzo de 1996 el presidente de los Estados Unidos Bill Clinton firmó y puso en vigor la llamada Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, más conocida por los nombres de sus principales promotores, el senador por Carolina del Norte, Jesse Helms, y el representante por Illinois, Dan Burton.
La ley se introdujo como respuesta del gobierno norteamericano al derribo de dos avionetas del grupo " Hermanos al Rescate " el 24 de febrero de 1996, operadas por pilotos norteamericanos de origen cubano mientras volaban en espacio aéreo jurisdiccional de la República de Cuba.
Bill Clinton acordó posponer el Título III de la ley a cambio de que Europa y Canadá colaboraran por restablecer la democracia en la isla. Así, este artículo fue pospuesto de forma sistemática por las administraciones siguientes, hasta que el 2 de mayo de 2019 el Gobierno del presidente Donald Trump aprobó su activación. Esto genera la posibilidad de que se lleven a cabo demandas en las cortes de Estados Unidos contra las empresas cubanas incluidas en una lista unilateral elaborada por Departamento de Estado por su supuesta vinculación a las Fuerzas Armadas y el sector de la seguridad nacional en Cuba.
Desde la Unión Europea se señala que en la práctica, la entrada en vigor del Titulo III supone que las empresas extranjeras que operen en instalaciones o con bienes confiscados durante la revolución de hace seis décadas podrán ser denunciadas en tribunales de EE.UU. Sobre todo, supone un riesgo para compañías de la Unión Europea y Canadá, que son los países que más intereses comerciales tienen dentro de la isla. Su extraterritorialidad ha sido denunciada en reiteradas ocasiones y su aplicación constituye uno de los mayores puntos de desacuerdo entre EE. UU. y varios de sus aliados, como Canadá o la Unión Europea. De movilizarse los posibles demandantes, se calcula que podría haber decenas de miles de demandas que afectarían las inversiones de empresas europeas, canadienses o asiáticas, sumando un nuevo frente en la guerra comercial que EE. UU. lleva a cabo contra el mundo.
Pero Cuba no se quedó con brazos cruzados todo este tiempo. El país caribeño cuenta con la llamada "Ley 80". Desde su artículo 1, la ley cubana declara ilícita la aplicación de la Ley Helms-Burton en el territorio nacional y por consiguiente "considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad". Además la ley 80 sanciona a aquellos ciudadanos que utilicen la aplicación del título III de la ley Helms-Burton y su contenido, por lo que estos demandantes podrán ser juzgados por los tribunales cubanos. De forma general, la legislación cubana protege la validez de todos los contratos que Cuba concerta y las oportunidades de negocios para los inversionistas. También tiene plena vigencia y está en correspondencia con la nueva Constitución.
Sin dudas ésta jugada forma parte de un nuevo proceso de asedio económico contra Cuba que lleva décadas y que se da al mismo tiempo que EE.UU impone una guerra económica contra Venezuela. El objetivo en este contexto es desarticular los procesos socialistas en la región e intentar consolidar su hegemonía en Latinoamérica.
Cuba resiste, tiene experiencia en eso.
Fuente:
https://mundo.sputniknews.com/politica/201905091087186618-cuba-ya-tiene-un-antidoto-contra-la-ley-helms-burton/
El 12 de marzo de 1996 el presidente de los Estados Unidos Bill Clinton firmó y puso en vigor la llamada Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, más conocida por los nombres de sus principales promotores, el senador por Carolina del Norte, Jesse Helms, y el representante por Illinois, Dan Burton.
La ley se introdujo como respuesta del gobierno norteamericano al derribo de dos avionetas del grupo " Hermanos al Rescate " el 24 de febrero de 1996, operadas por pilotos norteamericanos de origen cubano mientras volaban en espacio aéreo jurisdiccional de la República de Cuba.
Bill Clinton acordó posponer el Título III de la ley a cambio de que Europa y Canadá colaboraran por restablecer la democracia en la isla. Así, este artículo fue pospuesto de forma sistemática por las administraciones siguientes, hasta que el 2 de mayo de 2019 el Gobierno del presidente Donald Trump aprobó su activación. Esto genera la posibilidad de que se lleven a cabo demandas en las cortes de Estados Unidos contra las empresas cubanas incluidas en una lista unilateral elaborada por Departamento de Estado por su supuesta vinculación a las Fuerzas Armadas y el sector de la seguridad nacional en Cuba.
Desde la Unión Europea se señala que en la práctica, la entrada en vigor del Titulo III supone que las empresas extranjeras que operen en instalaciones o con bienes confiscados durante la revolución de hace seis décadas podrán ser denunciadas en tribunales de EE.UU. Sobre todo, supone un riesgo para compañías de la Unión Europea y Canadá, que son los países que más intereses comerciales tienen dentro de la isla. Su extraterritorialidad ha sido denunciada en reiteradas ocasiones y su aplicación constituye uno de los mayores puntos de desacuerdo entre EE. UU. y varios de sus aliados, como Canadá o la Unión Europea. De movilizarse los posibles demandantes, se calcula que podría haber decenas de miles de demandas que afectarían las inversiones de empresas europeas, canadienses o asiáticas, sumando un nuevo frente en la guerra comercial que EE. UU. lleva a cabo contra el mundo.
Pero Cuba no se quedó con brazos cruzados todo este tiempo. El país caribeño cuenta con la llamada "Ley 80". Desde su artículo 1, la ley cubana declara ilícita la aplicación de la Ley Helms-Burton en el territorio nacional y por consiguiente "considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad". Además la ley 80 sanciona a aquellos ciudadanos que utilicen la aplicación del título III de la ley Helms-Burton y su contenido, por lo que estos demandantes podrán ser juzgados por los tribunales cubanos. De forma general, la legislación cubana protege la validez de todos los contratos que Cuba concerta y las oportunidades de negocios para los inversionistas. También tiene plena vigencia y está en correspondencia con la nueva Constitución.
Sin dudas ésta jugada forma parte de un nuevo proceso de asedio económico contra Cuba que lleva décadas y que se da al mismo tiempo que EE.UU impone una guerra económica contra Venezuela. El objetivo en este contexto es desarticular los procesos socialistas en la región e intentar consolidar su hegemonía en Latinoamérica.
Cuba resiste, tiene experiencia en eso.
Fuente:
https://mundo.sputniknews.com/politica/201905091087186618-cuba-ya-tiene-un-antidoto-contra-la-ley-helms-burton/
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