Palestina bajo ocupación israelí: una historia trágica

La historia de Palestina bajo la ocupación de Israel  es una historia larga, llena de conflictos, guerras, muerte y terror. Daremos un breve recorrido histórico para conocer y entender cómo surge y se desarrolla la ocupación.
Los inicios de este conflicto histórico se remontan al periodo colonial y al surgimiento de movimientos nacionalistas en Medio Oriente. A partir de finales del siglo XIX en las provincias el imperio otomano surgen movimientos nacionalistas que reivindicaban la autodeterminación de la población autóctona haciendo valer su identidad árabe. Asimismo, al calor de la ola de nacionalismos, se articuló un movimiento singular, el sionismo, que propugnaba la creación de una entidad estatal para los judíos dispersos por el mundo.

Tropas israelíes detienen a un joven palestino
A pesar de ser un movimiento laico, el sionismo vio en Palestina, tierra donde se fundó el judaísmo, el lugar ideal para realizar su proyecto de nación. Desde principios de siglo, este movimiento propició la instalación de judíos europeos en ese territorio todavía bajo administración otomana. Esta inmigración tomó forma bajo el Mandato Británico entre los años 1920 y 1948. Cuando las provincias del imperio otomano fueron conquistando su independencia, la región de Palestina siguió bajo control colonial. Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista, chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, se amplió y expandió sus propiedades siguiendo planes de “control territorial”. Se fueron desarrollando por parte de los Judos prácticas excluyentes y discriminatorias respecto a los árabes. Poco a poco fue creciendo una espiral de violencia entre árabes y judíos sionistas lo que llevó a barajar la partición del territorio.

Mapas de la ocupación de Palestina por parte de Israel a través de la historia.

Tras la segunda Guerra Mundial y la retirada británica de esta zona, las Naciones Unidas propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes y sobre todo palestinos, pues legalizaba desde su percepción, los planes colonizadores de los sionistas. Además a raíz del genocidio Nazi, el Estado judío afirmó su razón de existir al declarar Israel como único refugio seguro para todos los judíos. En mayo de 1948, la comunidad judía declaró unilateralmente la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó la intervención militar de los Estados árabes vecinos en apoyo a los palestinos. A raíz de esta primera guerra árabe-israelí, el Estado judío no sólo resistió la intervención árabe, sino que provocó la salida de gran parte de la población palestina que quedaba en su territorio y amplió la superficie de su territorio más allá de lo previsto en el plan de partición ya pactado. Israel aprovechó además la desarticulación de la sociedad palestina provocada por el éxodo y la guerra. Los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza quedarían bajo control de Jordania y Egipto respectivamente; se frustraba la creación de un Estado árabe en Palestina, y la ciudad de Jerusalén quedaba dividida.
El nuevo Estado Israelí se alineó con las potencias occidentales frente al nacionalismo árabe, como en la guerra del canal de Suez de 1956; ganándose su apoyo político y económico. Durante las primeras décadas Israel se consolidó como Estado y promovió la instalación masiva de judíos. En cambio, a raíz de la guerra, los palestinos vieron frustrado su derecho a contar con un Estado propio.
Luego de la guerra de los seis días, y luego de vencer a varios países árabes como Egipto, Siria, Jordania e Irak, en junio de 1967 Israel ocupó los altos del Golán sirio, la península del Sinaí egipcio y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. Con la ocupación de estos últimos Israel se apoderaba de la totalidad del territorio de la Palestina, sin embargo no los anexionaría ante la imposibilidad por parte de Israel de expulsar a su población árabe y para evitar aumentar el número de árabes con ciudadanía israelí.

Tropas israelíes durante la guerra de los seis días

Desde 1967, Cisjordania y la Franja de Gaza han estado bajo ocupación militar israelí. Este régimen ha supuesto el estado de excepción permanente, la persecución de los nacionalistas palestinos, la apropiación de sus recursos naturales, la gradual expropiación de tierras para la instalación de colonos (en 1997 hay más de 150.000 colonos en los territorios ocupados y otros 170.000 en Jerusalén Este) y bases militares, la progresiva judaización de la parte oriental de Jerusalén y la total subordinación de la economía palestina a la israelí.
Durante los años 70 y 80', la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) organizó un Estado en el exilio que logró el reconocimiento y el apoyo internacional. Progresivamente la OLP fue aceptando la fórmula de la partición territorial pero exigiendo la materialización de los derechos nacionales del pueblo palestino: libre determinación, derecho a disponer de un Estado y retorno de los refugiados. Ante la indiferencia israelí y el continuo apoyo de sus valedores externos, ni la vía diplomática seguida por la OLP ni la lucha armada contra la ocupación  dio resultados.
A finales de 1987 la iniciativa fue retomada por los palestinos del interior que desencadenaron el levantamiento popular en Cisjordania y Gaza. La intifada supuso un vasto movimiento de rechazo a la ocupación y de desobediencia civil que causó una profunda conmoción en Israel, desenmascaró la realidad de la ocupación y desencadenó un vasto apoyo internacional a los palestinos. Al calor de la revuelta, en junio de 1988, Jordania cortó sus vínculos administrativos con Cisjordania, y en noviembre el Consejo Nacional Palestino (parlamento en el exilio) declaró el Estado de Palestina.

Manifestación Palestina contra la ocupación sionista israelí

En el año 2000 comenzó la segunda intifada que culminó en 2005 y que frente a la derrota palestina, Israel logro el aislamiento definitivo de la franja de Gaza.
Otros conflictos menores han marcado estos últimos años, la represión israelí es sangrienta y los choques entre los dos bandos muy desproporcionados en cuanto a capacidad militar o armamentístico. A pesar de los reclamos, Israel ocupa gran parte del territorio palestino, ha sobrevivido a varias guerras y ha recibido el apoyo de las potencias occidentales encabezadas por EE.UU.
 La historia de palestina es una lucha de liberación y lucha, pero también trágica y marcada por la ocupación y la humillación permanente por parte de un Estado Sionista Israelí que parece no tener humanidad.

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